Uno de los pocos deportes, por no decir el único, que a un servidor le gusta seguir es la Fórmula 1. Ya desde la tierna edad de 12 años me sabía los nombres de los pilotos y sus escuderías, a pesar de lo difícil que era antes seguir el mundial (a nadie le interesaba, no estaba Alonso). Por eso hacemos hoy una excepción para hablar de deporte.
Y es que este fin de semana se disputa el Gran Premio de Bahréin. Sí, de Bahréin, no de Bahrain, grafía en inglés innecesaria en nuestro país, pues la RAE explica: "Dado que se trata de una forma transcrita del árabe, lengua que utiliza un alfabeto no latino, debe someterse a las reglas de acentuación del español y escribirse con tilde, por ser palabra aguda acabada en -n." Uno entiende que Bahréin no es un país que sea portada todos los días, e incluso más de uno acaba de saber de su existencia, pero para eso están los diccionarios, una consulta más fácil todavía en pleno siglo XXI gracias a Internet. Vale que a quien no le interese pase de escribirlo correctamente, pero es extraño que los profesionales de la información no se molesten o se esmeren un poco más en usar sus herramientas de trabajo a la primera que aparece una palabra "extraña".
Podría dar mil y un ejemplos, sobre todo de diarios deportivos, pero me resulta más interesante usar este artículo de "La Razón", al tratarse de un periódico de actualidad general nacional:

Por cierto, aunque no sea gramática ni ortografía, uno se pregunta si el autor de este "flamante" artículo (Fran Castro) sabe de lo que está hablando: ¿quién puede extrañarse o sosprenderse de que en un desierto haga calor? Bahréin no es precisamente Finlandia...