Lo que tiene vocalizar mal cuando se habla es que, a la hora de escribir, nada concuerda. Nuestras protagonistas de hoy son parecidas, pero su significado en nada se asemeja. Infligir es la acción de causar daño o imponer un castigo a alguien. Por su parte, infringir es saltarse a la torera alguna ley, norma, etc. Uno de los que se confundieron fue el grupo Mägo de Oz, en cuya canción "La posada de los muertos", asegura que "los muertos, cuando amanece, se van a infringir duros castigos". Literalmente, el significado de la letra es incomprensible. Es más que evidente que la palabra correcta sería "infligir", que está pensada explícitamente para la acción de causar dolor, tormento, etc.

 

Lo que desconcierta profundamente es la noticia redactada por la Agencia Europa Press (nada menos), y publicada alegremente por Diario de Cadiz. En su texto, leemos: "...que le llevaron a inflingir a la víctima, de 54 años, un dolor constante...". Tomen nota: un nuevo palabro; no lo busquen en el diccionario; no existe. Es una especie de engendro entre las correctas infligir e infringir. Más difícil todavía. Lo peor es que nadie en el Diario de Cadiz se molestó en consultar un diccionario y corregir el error, y así lo podemos ver en su web.