Amateur, no; ¡aficionado!
Si introducimos la palabra "amateur" en un traductor, el resultado será "aficionado". Entonces ¿por qué los profesionales de la información no usan dicho término? ¿Qué poder tiene "amateur" para osar a permanecer en inglés en un texto en castellano? ¿Qué problema hay con "aficionado" para desterrarlo de nuestro rico y autosuficiente vocabulario?
Son tantos los artículos, reportajes, noticias y demás textos periodísticos encontrados con el extranjerismo que basta con teclear en cualquier buscador dicha palabra para comprobar su extensión. Pero hemos escogido sólo los ejemplos más significativos y recientes en diarios digitales. Así, M.M.L. de Valencia escribe en Las Provincias: "(...) Así fue la vida del fotógrafo amateur valenciano (...)." Un interesante reportaje, pero con una falta de ortografía en su entrada, pues ni siquiera entrecomilla el término inglés que, sin embargo, no tiene entrada en la RAE.
Por su parte, Roberto Rivera comete el mismo error pero nada más y nada menos que en el titular de su noticia publicada en "El correo digital": "La versión amateur del Garnacha se refuerza con diez espectáculos." Una vez más, no se entrecomilla ni se pone en letra bastardilla, por lo que la falta ortográfica está clara. En ambos casos, los enunciados se podrían haber resuelto de múltiples y óptimas maneras usando palabras castellanas: aficionado, profano, novel, etc.
Mal: "Así fue la vida del fotógrafo amateur valenciano"
Bien: "Así fue la vida del fotógrafo aficionado valenciano"
Mal: "La versión amateur del Garnacha se refuerza con diez espectáculos"
Bien: "La versión novel del Garnacha se refuerza con diez espectáculos"
